Historia del calendario

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Calendarios, orígenes.

El objetivo del calendario es contar el tiempo pasado o futuro, para mostrar cuántos días hasta que ocurre un determinado evento -la cosecha o una fiesta religiosa- o cuánto tiempo pasó algo importante. Los primeros calendarios deben haber estado fuertemente influenciados por la ubicación geográfica de las personas que los crearon. En los países más fríos, el concepto del año estaba determinado por las estaciones, específicamente al final del invierno. Pero en los países más cálidos, donde las estaciones son menos pronunciadas, la Luna se convirtió en la unidad básica para el cálculo del tiempo; un viejo libro judío dice que “la Luna fue creada para contar los días”.

La mayoría de los calendarios más antiguos eran calendarios lunares, basados ​​en el intervalo de tiempo entre una luna nueva y la siguiente, una llamada lunación. Pero incluso en un clima cálido hay eventos anuales que no prestan atención a las fases de la Luna. En algunas áreas fue una temporada de lluvias; en Egipto fue la inundación anual del río Nilo. El calendario también tuvo que dar cuenta de estos eventos anuales.

Un calendario es un sistema de organizar unidades de tiempo para calcular el tiempo durante períodos prolongados. Por convención, el día es la unidad de tiempo calendárico más pequeña; la medición de fracciones de un día se clasifica como cronometraje. La generalidad de esta definición se debe a la diversidad de métodos que se han utilizado para crear calendarios. Aunque algunos calendarios reproducen ciclos astronómicos de acuerdo con reglas fijas, otros se basan en ciclos abstractos que se repiten perpetuamente y sin significado astronómico. Algunos calendarios están regulados por observaciones astronómicas, algunos enumeran cuidadosa y redundantemente cada unidad, y algunos contienen ambigüedades y discontinuidades. Algunos calendarios están codificados en leyes escritas; otros se transmiten por tradición oral.

El tema común de hacer calendarios es el deseo de organizar unidades de tiempo para satisfacer las necesidades y preocupaciones de la sociedad. Además de servir a propósitos prácticos, el proceso de organización proporciona un sentido, aunque ilusorio, de comprensión y control del tiempo mismo. Por lo tanto, los calendarios sirven como un enlace entre la humanidad y el cosmos. No es de extrañar que los calendarios hayan tenido un estatus sagrado y hayan servido como fuente de orden social e identidad cultural. Los calendarios han proporcionado la base para planificar ciclos agrícolas, de caza y de migración, para la adivinación y el pronóstico, y para mantener ciclos de eventos religiosos y civiles. Cualquiera que sea su sofisticación científica, los calendarios deben ser juzgados como contratos sociales, no como tratados científicos.

Distintos tipos de calendarios

  1. Calendario Chino.
  2. Calendario Hindú.
  3. Calendario Islámico.
  4. Calendario Hebréo.
  5. Calendario Gregoriano.
  6. Calendario Persa

Estos son los más extendidos pero existen y han existido gran multitud como el Egipcio, Helénico, Hasteca…..